Entrevista en la Revista de Artes Escénicas El Sótano
Por Antonio de Diego

Con un té pakistaní por delante entrevistamos a María Elena Mexía. Esta escenógrafa y directora escénica estudió en la Academia de Bellas Artes de Milán y en la Universidad Carlos III de Madrid. En el plano profesional tuvo el privilegio de dar sus primeros pasos con los míticos Giorgio Strehler y Luciano Damiani en el Piccolo Teatro de Milán antes de lanzarse como ‘freelance’. Ha realizado más de treinta producciones líricas a nivel internacional (España, Italia, Grecia, Bruselas, Japón, Ecuador) encargándose multidisciplinarmente de la dirección de escena, escenografía, canto, interpretación actoral y vocal.

Desde hace unos años, esta polifacética madrileña ha cambiado el oropel de los teatros de ópera, por el mundo espiritual y terapéutico del Reiki, en el cual ha profundizado bajo las enseñanzas de Inés Maldonado, Johnny De’ Carli, John Curtin e Hyakuten Inamoto. Actualmente lidera un proyecto destinado a ayudar a aquellos que trabajan sobre el escenario a través de varias técnicas de sanación, desarrollando la creatividad, evitando las limitaciones y combatiendo el “teatro de vitrina” .Hablamos con María Elena acerca de la actualidad y la vacuidad del teatro en nuestra época, de las enfermedades más comunes de los profesionales de la escena, de la obsolescencia programada del arte, del retorno del teatro ritual y espiritual de su nuevo proyecto: Reikilibr@ndo®.

María Elena realmente implica un cambio complejo pasar de directora a terapeuta, cuéntanos, ¿Cómo se pasa del fastuoso mundo de la ópera a una propuesta como Reikilibr@ndo®?
Creo que no se pasa, sino que se llega a través de un desarrollo y evolución personal. Ha sido el camino que me ha mostrado la ópera. Como regista siempre me he dedicado a la dirección actoral, trabajar los personajes, la dramaturgia y, además, siendo escenógrafa tenía una visión de lo que es el espectáculo en su totalidad. Al mismo tiempo, habiendo estudiado canto— y conociendo este medio comunicativo— siempre quise fundir el color vocal en el cuerpo, porque en la voz hay colores y vibraciones con una intención muy precisa. Para formar cantantes, especialmente jóvenes, necesitas mucho tiempo y en los teatros de Europa no te lo permiten. El trabajo de escena queda en ocho días si tienes suerte. Y es que en todo mi trabajo de dirección me ha interesado trabajar con el desarrollo y las emociones. Mi desarrollo personal a través de la ópera se ha realizado a través del contar —el trabajo del director— pero últimamente me interesa sanar y eliminar bloqueos, y esa es mi labor como terapeuta..Así, con mi trabajo he intentado potenciar el desarrollo de conciencia, buscar una apertura a un nivel de intuición donde se difumine la distinción entre conciencia y sabiduría. En mi trabajo intento ir al límite, intento que trascendemos el ego, buscando su misión y el desarrollo de actitudes. El contar es un pretexto para que se inicie desarrollo… Y esto va también para el público. Si todos conectamos en la representación fomentamos el autodescubrimiento, la creatividad y la abundancia. Hoy se hacen demasiadas vitrinas dramatúrgicas, no dramaturgias. La mayoría de personas sólo se concentran en lo musical, y en muchos casos el proceso escénico se pierde. En las producciones de directores jóvenes y con jóvenes no hay tiempo suficiente —a no ser que sean con teatros escuela—, y ellos, los cantantes jóvenes, son los perjudicados. El problema es el tiempo y la poca confianza que se dan a las generaciones que empiezan, que son los que más necesitan buscar su lenguaje.



¿Qué consecuencias físicas y teatrales trae esa falta de tiempo? ¿Cómo influye en un trabajo escénico?
Los cantantes jóvenes no tienen la formación escénica adecuado ni, por tanto, la seguridad necesaria por la escasez de experiencia. Están sumidos aún en el mundo musical, en la competición que existe en la lírica y esto hace que si no tienes una técnica sólida, no puedes crear y usar tu cuerpo. Así, no se puede resolver la situación, te piden ser actor y no puedes. Ellos llegan sin formación actoral, no saben usar su cuerpo. Acaban moviéndose por paradigmas, arquetipos e ideas gestuales, que han visto en los grandes mitos del pasado o son gestos convencionales. No son suyos, parece que les salva actoralmente, pero no. Muchas veces le tienes que “enseñar a andar”, se mueven en un lenguaje de gestos cotidianos y usan “muletillas arquetípicas” porque no conocen el arte del movimiento. Además, pocos directores saben construir un personaje desde el cantante, imponen en vez de buscar. Tú, como director, aportas un 50% y tienes que buscar con el cantante desde su voz y su cuerpo. Cuando intentas hacer eso generas un gran estrés en la persona.

¿Y qué es lo que ocurre con ese gran estrés? ¿Qué genera en el cantante?
La presión sobre un cantante —y cuanto más alto en el escalafón peor— genera un estrés en su presente y su futuro, que bloquea energía a nivel físico, mental y emocional. Con el tiempo, si esto sigue se transforma en enfermedad y eso lo vemos hoy en día, con cantantes, actores, músicos… Reflujo, nódulos en las cuerdas, gastritis, colón irritable han sido y son las enfermedades clásicas de los cantantes de ópera. Pero en realidad he podido ver como son enfermedades psicosomáticas, energía bloqueada… Y cuando prosiguen la carrera e ignoran esto, aparecen otras enfermedades más graves (hernias, fatiga crónica o cáncer…) que hacen que una persona con cuarenta o cuarenta y cinco años tenga que dejar una exitosa carrera. Y pensando sobre esto llegué a Reikilibr@ndo®.


¿Es el teatro un síntoma de una sociedad enferma?
Si, el teatro es una representación micro de la sociedad a nivel macro. La sociedad actual no siente por si misma, vive anclada en las creencias, en un sistema que es una vitrina para el ego. Todo está mediado por un sistema de creencias morales maniqueas (bueno/malo, bonito/feo, etc.). No hay salud espiritual, algo así como una conciencia del si mismo, pues en ella hay que ser un esclavo para sobrevivir. Así funciona… Es un hecho.Pero no sólo en el plano material, pues en el plano espiritual también hay crisis. Y es que lo espiritual se ha convertido en un sistema de creencias planas determinado por la educación, por patrones culturales, por energías de baja vibración… Y esto lo aderezan con el fanatismo que es la falsa vivencia de la espiritualidad y es que ningún Dios mataría por sí mismo, Dios es creación… Nunca haría a otro lo que haría a sí mismo y la gente enferma de ego, de dualidades, de creencias destruye. Por eso tenemos que luchar por el perdón, por el amor, por las bendiciones ya que son las claves para reconocernos y sanarnos. Hay que desconectar de los nombres para centrarnos en su energía, en su alta vibración ¡Cuidado con los egos proyectados en dogmas y en religiones!



Cuéntanos acerca de Reikilibr@ndo®, ¿Qué es? ¿Cómo funciona? ¿Qué aporta?
A parte de ver a mis cantantes o a mis amigos sufrir esta situación, yo estuve en una situación límite y llegué, no por “casualidad”, al Reiki. Esta es una técnica de terapia natural japonesa que trabaja de manera holística la energía. Empecé a practicar, vi cambios y comprendí que la energía no es sólo física sino que lo mental-emocional es muy importante, y esto hay que controlarlo. Los pensamientos son energía. Nuestro cuerpo es un filtro. Es completamente cierta la frase romana de “mens sana in corpore sano”, porque la enfermedad no existe, existen los enfermos. Mi trabajo para abrirse, interpretar, evitar miedos, traumas y trabajar la creatividad tenía que ver con los bloqueos energéticos y con trabajar la energía. El Reiki me dio la llave para profundizar en el manejo de energía de los artistas.Nosotros nos hemos adaptado a una sociedad muy enferma. Empecé a introducir Reiki en mis ensayos para desbloquear la creatividad del cantante, y es ahí donde descubrí que cuando un bloqueo físico desaparecía, los cantantes empezaban a hacer cosas para ellos imposibles. Esto me llevó a dedicarme durante dos años a profundizar en el estudio del Reiki y momentáneamente abandonar el resto de mis intereses. Me acabé haciendo maestra y terapeuta y empecé a hacer un estudio profundo sobre la capacidad creativa en un artista. Esto es Reikilibr@ndo®. Así comencé a investigar como eliminar los arquetipos, incluso aquellos arraigados en ti mismo. Se trata de buscar lo “verdadero” en cada uno, desarrollando una identidad artística y creadora propia. A menudo los artistas juegan con arquetipos que condicionan la verdad, la (su) potencia para crear. Al superar la idea “clásica” del teatro uniforme y competitivo porque el mundo de la ópera está muy viciado. Hace falta trabajar desde dentro del artista y hay que inventar para devolver al cantante la conciencia de su propia identidad (imaginación creadora). Para ello solo funciona la sabiduría de los antiguos: “conectar con su corazón y al mismo tiempo reconstruir lo grupal como en el teatro ritual”. Por eso creo que Reikilibrando busca la verdad. Busca más allá del ego que trabaja en el miedo, en la mente y entonces se encuentra el efecto liberador, sanador. Una conciencia para un artista concretamente un cantante de ópera. Esa condición es una herramienta para llegar a cumplir una misión de vida: esos aprendizajes por hacer, un aporte al mundo.

¿Y lo complementas con alguna otra terapia energética?
Si, con los Registros Akashicos. Yo los descubrí través de mi proceso de sanación personal, aunque no me han interesado los registros en su plano histórico. Complementan y ayudan a nivel energético, pero siempre tengo el sentido de la intuición abierto. No se puede olvidar que todo esto tiene que ir hacia la verdad y la limpieza espiritual. Reconducir el ego hacia los demás, el servicio hacia el amor, la consciencia.

¿Y cómo ha sido acogido por los cantantes y otros profesionales?
Los cursos que hemos hecho en Madrid, Barcelona, Elda, Valencia y Quito han sido un éxito entre los asistentes. Ha habido cambios radicales en los participantes. Aunque siendo un método innovador sobre material existente (sanación y teatro) hay personas que tienden a rechazarlo por nuevo. Otros que lo rechazan por que lo desconocen, y es normal porque vivimos en un mundo en que la mayoría de los cursos se basan intereses económicos y hay muchas personas que carecen de una base de experiencia personal. Reikilibr@ndo® es un curso que no te enseña a cantar, pero te enseña conciencia para actuar, te da la llave para conocer el funcionamiento de tu cuerpo energético, para evitar enfermedades y romper creencias, programaciones mentales o hábitos que limitan tanto a nivel personal como artístico por la existencia de los arquetipos. Te da un conocimiento holístico de tu cuerpo, profundizando en la creatividad y la autoestima que necesita toda persona vinculada al mundo artístico. Conociendo tu cuerpo y sus posibilidades, encuentras el movimiento, el ritmo y el equilibrio perfecto para crear todo aquello que tu oficio necesite sin depender de nadie ni de nada. Es un curso que no tienes que repetir.

¿Tu método de Cre@ctivando, en qué consiste?
Es un método que tiene cuatro fases, que preparan al cantante para la libertad de expresión. Saber escuchar y sentir la música, es un trabajo que lleva mucho entrenamiento, para eliminar la mente que juzga y limita, y abrirse al sentir emociones, el cuerpo y activar la creatividad en la intención de la acción. Elimina automatismos, arquetipos. Da la capacidad de entender a ser lógicos en lo que se hace y cómo se hace. Ahí vienen los gestos individuales exactos y verdaderos, que cuentan lo que sientes. Sentir la palabra, entenderla y expresarla. Darle un sentido auténtico y personal para que la frase del aria que estas cantando, tenga libertad de expresión y vida. Que no sea repetir de memoria, caer en la tradición, que tuvo un momento, un gusto y una época, y que ahora en el presente no tiene motivo de existir. Unir el sentir y la verdad de uno mismo al texto y la música, siendo fieles al compositor, pero dando una lectura personal auténtica.Con todo el respeto a los directores de orquesta y de escena, hay que dar libertad de interpretación a los cantantes y actores, porque al final son ellos quienes están encima de un escenario. Si un director de orquesta, te limita en la interpretación con su idea de “aquí´así, luego hazme este efecto y esto otro” etc, se termina por repetir mecánicamente lo que él quiere, en vez de llegar a un “acuerdo” de ideas donde el artista sienta a través de la idea del director su verdad, su sentir y así escuchar su interpretación. Lo mismo pasa con los directores de escena, muchos imponen gestos, movimientos y situaciones que llevan a limitar la creatividad y terminan siendo mecánicos y fríos, y por tanto, la magia del teatro deja de existir. Los directores están fundamentalmente para apoyar, dar ideas e interpretar, pero no para imponer y limitar las capacidades del cantante o actor. Están para crear e inventar y abrirse a compartir con otros. Por eso los grandes directores ensayan mínimo tres meses con los actores o cantantes (en algún caso, por ejemplo, Visconti ensayó actoralmente tres meses con la Callas el rol de Violetta, Strehler ensayó con todo el cast de Nozze di Figaro otros tres meses, Bob Wilson necesita meses de preparación con los cantantes...) es lógico que si quieres profundizar necesitas tiempo, y más tiempo para dar tu propia interpretación. Hoy en día no se dan el tiempo de profundizar, sólo memorizar y repetir. Es con el tiempo y a base de hacer el mismo rol muchas veces que se profundiza y se llega a tener una idea personal del rol. Pero no es el camino para desarrollar el teatro dentro de uno mismo. Hoy en día se produce mucho teatro y se inventa mas bien poco, por estas razones.Cre@ctivando es un método que da seguridad, consciencia de las capacidades de uno mismo, amplía la visión del artista, enseña a saber escuchar, sentir y expresarse físicamente, vocalmente y a crear situaciones siempre nuevas. Inventar en consciencia, esto hace Cre@ctivando. Las 4 fases del método, aparentemente son simples de seguir, pero en cada una está la clave de sanación de cada artista, para continuar en la siguiente fase y poder conectar con su alma. Este método es un proceso de sanación, superación de bloqueos, de abrirse a la conciencia. Sin la eliminación de bloqueos a todo nivel, las fases quedarían vacías y sin esencia, y el artista no podría enfocarse en su Verdad.Lo he enseñado en los talleres de Reikilibr@ndo y en masterclasses (las dos primeras fases) y los resultados son impresionantes, los cantantes aprenden a distinguir entre cantar con la mente o con la creatividad, aprenden a escuchar, a sentir, a moverse, a eliminar automatismos, y sobre todo, a pensar mientras cantan.

Este planteamiento energético y curativo nos recuerda a prácticas escénicas de otras culturas, como las que suele describir Jean Marie Pradier en sus trabajos sobre etnoescenología. ¿Crees —como otros autores— que el teatro occidental ha perdido el carácter ritual que tuvo en el pasado o que sigue teniendo en otros lugares del planeta?
Sí, porque la práctica escénica es un trabajo grupal que a menudo se ha unido a un interés espiritual. Casi siempre ha sido terapéutico y se refleja en la sociedad las características divinas del ser humano. Por ejemplo, en las prácticas hindúes, chinas y japonesas, el teatro chino o el uso de la máscara en muchas culturas. El cuerpo es entendido como forma; toda esa práctica está basada en el uso de la energía. No hay ninguna práctica —de las que acabamos de comentar— que prescinda de la energía. En el mundo occidental moderno el tipo de teatro que se hace generalmente que es el que más se vende es un teatro de vitrina mediática, la estética kantiana. ¿Por qué no se caen las obras? ¿Por qué hay una aparente seguridad en lo que vemos en un teatro? Porque su fundamentación dramatúrgica es muy rígida. Es imposible que se caiga Parsifal, Don Giovanni o Trovatore, por citar algunas óperas clásicas. Se suele trabajar sobre arquetipos o ideas que no tienen un valor espiritual o un trabajo en el cuerpo, en el rol y entonces puede no gustarte, a nivel estético pero que en el fondo es una decadencia vacía, se invierte mucho en este tipo de teatro y la mayoría de esos montajes no dejan huellas.Hay pocos directores, sin embargo, como puede ser Robert Carsen que trabajan el concepto de la obra, que trabajan el texto, el personaje y la estética y dejan huella, porque se dan tiempo para resolverlo y además tienen un equipo especializado. Eso es un trabajo grupal donde el resultado es constructivo y respetable e inspirador. Hay compañías que hacen este tipo de trabajo, pero no tienen fondos ni un público mediático. El tipo de teatro mediático que se hace en la mayoría de los teatros es completamente superficial, como muchos de los cantantes que se han hecho famosos por su belleza o por su marketing en vez de por su talento. Todo este mundo tiene obsolescencia programada, como los tienen nuestros gadgets tecnológicos.

Ante esa obsolescencia programada del arte, ¿qué podemos hacer?
Pues revelarnos y volver a respetar el arte, la creación y el desarrollo de las artes escénicas. Hay que retornar a la profundidad y el ingenio. Hay que huir de lo mismo, de lo comercial y de lo industrial. Hay que parar el mercado y dar paso a la innovación, porque vivimos de las rentas de otros que lo hicieron. Hay que cerrar el supermercado artístico y la cultura de McDonald’s y dar paso al desarrollo de ideas, artes que significa dar trabajo a muchas personas con visiones diferentes. Debemos trabajar sin miedo con las nuevas tecnologías, desarrollar una nueva arquitectura de palabra, de la imagen y del movimiento que es lo que nosotros somos ahora. Aprovechemos esta crisis para reconstruir la verdadera genética de nuestra cultura, porque en este presente se castra la identidad del artista. Hay muchos artistas dispuestos a innovar y con talento desconocidos. El Teatro nace de una energía grupal donde se abren vórtices múltiples a ideas ilimitadas, regenera el poder de la imaginación en los artistas y da la oportunidad de cosechar semillas que darán frutos que alimenten e inspiren la humanidad con esa energía creadora.En Reikilibr@ndo® se trabaja para dar esa seguridad al artista en su identidad y en su propia creatividad ilimitada. Que encuentre su misión y que esta se articule para buscar un bien superior.Cada artista es un mundo muy valioso que no se puede desperdiciar.


Mail de contacto: metodocreactivando@gmail.com



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